martes, 18 de octubre de 2022

VADEMÉCUM ACERCA DEL PERIODO REVOLUCIONARIO Y POSREVOLUCIONARIO

 Este Vademécum, bajo la forma de una cronología, recopila los momentos clave de la historia de México, desde el Porfiriato (1876) hasta la presidencia de Adolfo López Mateos (1958-1964), periodo en que Carlos Fuentes escribe La muerte de Artemio Cruz. También menciona algunos elementos de la cultura y de la sociedad mexicanas. Está elaborado, parcialmente, a partir de los libros de Jacqueline Covo [1999] y de Javier Garciadiego [2010; 2006]

 

1876-1910

Porfiriato (Porfirio Díaz)

-1876-1890 : “Orden y Progreso”.

-1890-principios xx : crecimiento y desarrollo económico.

-1904-1910: crisis del sistema político.

-Equipos de apoyo: los “Científicos” 

Cultura:

-Novelas de folletín (chinas, rancheros, bandidos, costureras, evangelistas, panaderos, vendedores de fruta, etc.)

-Sainetes, zarzuela, circo, peleas de gallos, cuplés, corridos, jarabes (diversión popular vs. teatro y ópera)

-Positivismo

 

1909

 

-Movimiento antirreeleccionista, encabezado por Francis I. Madero

-Creación del Partido Nacional Antirreeleccionista

-Libro: La sucesión presidencial en 1910 de F. I. Madero

 

1910

 

-Junio/julio: elecciones presidenciales. Porfirio Díaz reelecto.

 

1911

 

-Mayo: Tratado de Ciudad Juárez (renuncia de P. Díaz.

-7 de junio: F. I. Madero entra a la capital (triunfo).

-Nuevos líderes: Pascual Orozco (Chihuahua), Pancho Villa (Chihuahua), Emiliano Zapata (Morelos)

-El Partido Nacional Antirreeleccionista cambia a Partido Constitucional Progresista.

-Octubre: Madero gana las elecciones presidenciales.

 

1911-1913

 

-Presidencia de F. Madero.

-Creación del departamento del trabajo (organizaciones obreras).

-Rebelión de E. Zapata (Plan de Ayala, 28/11/1911).

-Rebelión de P. Orozco (Plan de la Empacadora, 25/03/1912).

-Victoriano Huerta, por decisión del gobierno, encabeza campaña contra los rebeldes. 

-La Decena trágica (9-18/02/1913): V. Huerta encabeza un movimiento contrarrevolucionario (asesinatos de F. I. Madero y José María Pino Suárez).

-19 de feb. de 1913– 15 de julio de 1914: Presidencia de Victoriano Huerta.

 

1913-1914

 

-Lucha constitucionalista, encabezada por Venustiano Carranza, (Plan de Guadalupe, Marzo de 1913) entre Coahuila (V. Carranza), Sonora (A. Obregón, P. Elías Calles), Chihuahua (P. Orozco, P. Villa), Morelos (E. Zapata que no reconoce el liderazgo de V. Carranza), Guerrero (Julián Blanco).

-Abril de 1914: Invasión de Veracruz por los marines estadunidenses.

-20 de agosto de 1914: Entrada triunfal de Carranza a la capital (tras Tratado de Teoloyucan). 

-Gobierno de Carranza (1914-1920).

-Octubre de 1914: Convención de Aguascalientes (desconoce la jefatura de Carranza): “guerras de fracciones”.

-Diciembre de 1914: Villa entra a la capital. Se reúne con Zapata (Carranza abandona la capital e instala su gobierno en Veracruz).

 

1915-1916

-Derrota de Villa en Celaya.

-Gobierno de Carranza reconocido por EE UU (oct. 1915).

-1916-1920: varios focos de rebeliones contra Carranza.

-1916: Ataque de Villa al pueblo Columbus, Nuevo México que provoca la columna punitiva del General Pershing.

Cultura:

-Novela de la revolución mexicana: Los de debajo de Mariano Azuela, 1915 (éxito de esta novela a partir de 1925).

-Ensayo: Forjando Patria, 1916 , del antropólogo Manuel Gamio.

 

 

1917

 

-5 de febrero: promulgación de la Constitución en Querétaro. 

 

1918

 

-Creación de la CROM (Confederación Regional Obrera Mexicana), primera confederación nacional de trabajadores.

 

1919

 

-Asesinato de Emiliano Zapata (10/04/1919).

 

1920

 

-Fin de la lucha armada. Estado posrevolucionario.

-Sucesión presidencial.

-Plan de Agua Prieta contra Carranza (proclamado por Plutarco Elías Calles).

-Asesinato de Carranza.

-Presidencia de Álvaro Obregón.

-Rendición de Villa.

 

1920-1924

 

-Presidencia de Álvaro Obregón.

-Creación de la SEP (Secretaría de Educación Pública). José Vasconcelos, Director.

-Formación de misiones culturales.

-Julio de 1923: Asesinato de Villa.

Cultura y sociedad:

-México es un País rural.

-Arte al servicio del pueblo (vía la educación) y el pueblo al servicio de las representaciones culturales (literatura, cine, pintura, teatro).

-Novela: La sombra del Caudillo (1929) de Martín Luis Guzmán (Película de Julio Bracho en 1960).

- El 77% de la población es analfabeta.

-Muralismo (Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros)

 

1924-1928

 

-Presidencia de Elías Plutarco Calles.

-Anticlericalismo de Calles : apoya la fundación de la cismática Iglesia Católica Apostólica Mexicana (Iglesia Mexicana de Jesús), autónoma frente a Roma, 1925.

-Los católicos forman la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, 1925.

-Persecución de los católicos por el gobierno.

-Dic. de 1926: La liga convoca a un levantamiento armado (“ ¡Viva Cristo Rey! “).

- Guerra cristera (1926-1929).

-1927, 13 de nov.: Atentado contra Obregón a cargo del Padre Pro y su hermano. 

-17 de julio de 1928: Obregón asesinado por el cristero León Toral. (cf. Obra de teatro de J. Ibargüengoitia, El atentado, farsa, 1962).

-Reglamento de Salubridad Pública + Código Sanitario, para regular ejercicio de la prostitución.

-No mejoran las condiciones de vida de los trabajadores (en algunas empresas, el 80% de los trabajadores son menores).

Cultura:

1925: La raza cósmica de José Vasconcelos, sobre mestizaje.

-Novela: La virgen de los cristeros de Fernando Robles (autobiografía), 1934.

-Vanguardias: Estridentitas y Contemporáneos.

-1924: Julio Jiménez Rueda: “El afeminamiento en la literatura mexicana”, artículo.

-Escuelas de Pintura al Aire Libre, en poblaciones indígenas.

-Valoración de las artesanías, los atuendos, los bailes populares, las tradiciones locales (exposiciones, rituales cívicos, etc.)

-Los boleros de Agustín Lara.

-Importancia del cine como herramienta ideológica: cine documental y melodramas.

 

1928-1934

 

-Periodo conocido como el Maximato.

-Presidencias de Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez 

-1929: Creación del PNR (Partido Nacional Revolucionario) por Plutarco Elías Calles.

-1929: la gran depresión, crisis mundial. Se valora el mercado nacional y se desarrolla el nacionalismo.

Cultura:

-1934: Ensayo de Samuel Ramos, Perfil del hombre y la cultura en México (sobre identidad nacional).

-1933: LEAR (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios), con miembros comunistas. -Taller de la Escuela de Artes Plásticas.

 

1934-1940

 

-Presidencia de Lázaro Cárdenas.

-1936: Creación de la CTM (Confederación de Trabajadores de México), encabezada por Lombardo Toledano.

-1936: Expulsión de Plutarco Elías Calle del país.

-1937:Nacionalización de los ferrocarriles.

-1938: CNC (Confederación Nacional Campesina).

-1938: Nacionalización del petróleo.

-Aplicación de la reforma agraria (reparto ejidal).

-1936-1939: Guerra civil española. Apoyo del gobierno a los Republicanos. 

-1937: Creación de la UNS (Unión Nacional Sinarquista), vinculación con los cristeros.

-1938: el PNR se convierte en el PRM (Partido de la Revolución Mexicana).

-1939: Creación del PAN (Partido de Acción Nacional), con empresarios católicos. 

-1939: Segunda Guerra Mundial (Participación de México con el Escuadrón 201).

-1940:Departamento de Asuntos indígenas + Congreso Indigenista Interamericano en Pátzcuaro, 1940.

Cultura y sociedad:

-Interés por el indigenismo y las comunidades indígenas (vistos como “lo popular”)

Películas:

-Vámonos con Pancho Villa y Allá en el rancho grande, de Fernando de Fuentes, 1936.

 

1940-1946

 

-Presidencia de Manuel Ávila Camacho.

-1943: creación del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social).

Sociedad:

-Aumento de la población: 1921: 14 millones, 1940: 20 millones (1950: 26 millones).

Cultura:

-Periodo de la Edad de 0ro del cine mexicano con fuerte producción de melodramas.

 

1946-1952

 

-Presidencia de Miguel Alemán, primer presidente civil.

-Periodo de crecimiento económico conocido como “Milagro Mexicano”.

-El PRM se convierte en el PRI (Partido Revolucionario Institucional).

-Corrupción de los líderes de los sindicatos (CTM, CNC).

-El Gobierno impone a los líderes en los sindicatos (“charrismo”).

-1951: La caravana del hambre (marcha de mineros descontentos de Nueva Rosita, Coahuila, hasta la Ciudad de México).

-Promoción de la industria.

-Política de bajos impuestos y de bajos salarios.

Cultura y sociedad:

-Desarrollo urbano masivo.

-Expansión de los servicios de salud.

-1950: publicación del ensayo de Octavio Paz, El laberinto de la soledad, sobre el ser mexicano y la mexicanidad. Estreno de la película Los olvidados, de Luis Buñuel, sobre la delincuencia y la miseria de los barrios periféricos de México. 

-1952: Novela (relato testimonial): Juan Pérez Jolote del antropólogo Ricardo Pozas. 

 

1952-1958

 

-Presidencia de Adolfo Ruiz Cortinez.

-Periodo de la economía conocido como “Desarrollo estabilizador”.

-Devaluación del peso y modificación del tipo de cambio.

-Sismo del 28 de julio de 1957.

-Febrero de 1958: Valentín Campa y Demetrio Vallejo, ferrocarrileros, encabezan movimientos de paro parciales y de protesta contra la dirigencia sindical. Son encarcelados. 

Cultura y sociedad:

-1952: inauguración de la Ciudad Universitaria. Inauguración del Aeropuerto internacional Benito Juárez.

-1953: El llano en llamas de Juan Rulfo.

-1954: construcción de los primeros rascacielos (La torre Latinoamericana, que fue el edificio más alto de América Latina).

-Construcción de multifamiliares.

-1955: Pedro Páramo de Juan Rulfo.

 

1958-1964

 

-Presidencia de Adolfo López Mateos.

-1959: Revolución Cubana.

-Insurgencia sindical y protesta social. Represión del gobierno.

-1961: Creación del MLN (Movimiento de Liberación Nacional) que reúne las fuerzas de Izquierda.

Cultura y sociedad:

-1964: inauguración del Museo Nacional de Antropología. Inauguración del Conjunto Habitacional Nonoalco-Tlatelolco.

-1961: publicación de Antropología de la pobreza: cinco familias, y de Los hijos de Sánchez, del antropólogo Oscar Lewis.

Extractos de ensayos

 El filósofo Antonio Caso (1863-1946) encabezó un cuestionamiento filosófico contra el positivismo porfirista en nombre de la revolución mexicana. Le obsesionaba el problema de la falta de unidad cultural y el exceso de imitación. A modo de ilustración, léanse estos dos extractos sacados, el primero del ensayo “El problema de México” (23/12/1923) y el segundo de “México: ¡alas y plomo! (10/02/1924) [citados por Bartra, 2005, 55-61]:

 

[1.] La democracia plena impone, como necesidad o requisito previo, la unidad racial, el trato humano uniforme; y en México esta uniformidad, esta unidad no ha existido nunca.

Mientras no resolvamos nuestro problema antropológico, racial y espiritual; mientras exista una gran diferencia humana de grupo a grupo social y de individuo a individuo, la democracia mexicana será imperfecta; una de las más imperfectas de la historia. Pero es imbécil decir que no nos hallamos preparados para realizarla por completo, y que, por tanto, debemos optar por otra forma de gobierno diferente.

 

[2.] México no ha sido un pueblo inventor. Nos referimos, claro está, a la nación mexicana derivada de España y la cultura autóctona; porque, esta última, lejos de significar poco en la evolución social del mundo, es, con la cultura incaica, una de las pocas elaboraciones originales de todos los tiempos.

 

José Vasconcelos (1881-1959), que ya hemos mencionado más arriba, escribió, en 1925, un importante ensayo -La raza cósmica-, que tendrá gran repercusión intelectual en América Latina, sobre el mestizaje. En este ensayo, el mestizaje, que ya era motivo de exaltación por los positivistas porfirianos y el evolucionismo social, fue llevado a niveles metafísicos y pensado como el nacimiento de una civilización universal capaz de combinar el genio y la sangre de todos los pueblos. El deseo de Vasconcelos de un mestizaje armonioso, presente en los extractos reproducidos a continuación, no deja de ser un sueño utópico en una sociedad estructuralmente racista:

El objeto del continente nuevo y antiguo es mucho más importante. Su predestinación obedece al designio de constituir la cuna de una raza; raza quinta en la que se fundirán todos los pueblos, para reemplazar a las cuatro que aisladamente han venido forjando la Historia. En el suelo de América hallará término la dispersión, allí se consumará la unidad por el triunfo del amor fecundo, y la superación de todas las estirpes. [] Los pueblos llamados latinos, por haber sido más fieles a su misión divina de América, son los llamados a consumarla. Y tal fidelidad al oculto designio es la garantía de nuestro triunfo.

 

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Los llamados latinos, tal vez porque desde un principio no son propiamente tales latinos, sino un conglomerado de tipos y razas, persistieron en no tomar muy en cuenta el factor étnico para sus relaciones sexuales. Sean cuales fueren las opiniones que a este respecto se emitan, y aún la repugnancia que el prejuicio nos causa, lo cierto es que se ha producido y se sigue consumando la mezcla de sangres. Y es en esta fusión de estirpes donde debemos buscar el rasgo fundamental de la idiosincrasia iberoamericana.

 

[]

 

Quizá entre todos los caracteres de la quinta raza predominen los caracteres del blanco, pero tal supremacía debe ser fruto de elección libre de gusto y no resultado de la violencia o de la presión económica. Los caracteres superiores de la cultura y de la naturaleza tendrán que triunfar, pero ese triunfo sólo será firme si se funda en la aceptación voluntaria de la conciencia y en la elección libre de la fantasía. Hasta la fecha, la vida ha recibido su carácter de las potencias bajas del hombre, la quinta raza será el fruto de las potencias superiores. [Bartra, 2005, 63-73]

El filósofo Samuel Ramos, integrante del grupo de los Contemporáneos, escribe un ensayo, El perfil del hombre y la cultura en México (1934), en el que intenta hacer un diagnóstico de la sociedad mexicana, a partir de las teorizaciones psicoanalíticas freudianas revisitadas por su discípulo disidente Alfred Adler. Observa que los mexicanos sufren un complejo de inferioridad. Analiza tres figuras del ser social mexicano: el pelado (proletario grosero y machista), el mexicano de la ciudad y el burgués mexicano. Retomo, a continuación, unos extractos del ensayo “En torno a las ideas sobre el mexicano” (1951) [reproducidos por Bartra, 2005, 109-120] donde Ramos resume las ideas del ensayo de 1934 y contesta a las críticas que provocaron.

 

[Desde la revolución] hay una continua afluencia a México de opiniones desfavorables que contribuyen a deprimir el valor de la nacionalidad entre los mismos mexicanos. Como efecto de esta devaluación surge la desconfianza de los mexicanos unos respecto a otros, se debilita su espíritu de solidaridad y de cooperación social y los hombres se sienten atenidos a sus recursos individuales. Por un instinto defensivo natural se tiende a expulsar de la conciencia toda impresión penosa y deprimente, así que el sentimiento de la inferioridad nacional es sumergido en la inconsciencia  y los individuos se arreglan para formarse una idea favorable de sí mismos que aunque ilusoria acaba por creerse verdadera, y servir de compensación a las ideas depresivas. Es desde los comienzos de la vida independiente cuando se inicia este proceso íntimo en el alma del mexicano, que se manifiesta exteriormente por un propósito de disimular, encubrir o falsificar, mediante el artificio de imitar modelos europeos.

 

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Cuando he afirmado que el mexicano padece un complejo de inferioridad, he querido decir que este complejo afecta su conciencia colectiva. Si la conciencia de la nacionalidad se encuentra debilitada por un sentimiento de inferioridad, es natural que por una reacción compensatoria se eleven o exageren los impulsos individuales. En una situación normal las tendencias individualistas son balanceadas por la acción moderadora de los sentimientos colectivos. Pero cuando falta este contrapeso es inexplicable (sic) que el individualismo se exalte desmesuradamente. Por esta misma descompensación se explican toda una gama de rasgos del carácter mexicano muy distintos entre sí y aun contradictorios, pero que tienen como denominador común el ser todos, expresiones de una actitud antisocial. Por ejemplo, la desconfianza, la agresividad, el resentimiento, la timidez, la altanería, el disimulo, etcétera. 

 

En estos fragmentos destacan unos rasgos socio-psicológicos (disimulación, encubrimiento, falsificación, desconfianza) que serán retomados como rasgos ontológicos por el ensayista Octavio Paz, en su famosísimo y repetidamente reeditado ensayo El laberinto de la soledad (1950), en el que el autor sintetiza todas las ideas que se habían elaborado en torno a la identidad nacional del mexicano. 


A continuación reproduzco unos extractos significativos de El laberinto de la soledad [Paz, 2004], que seguramente nutrieron las reflexiones sobre México y la mexicanidad desarrolladas por Carlos Fuentes en sus ensayos y primeras novelas. Señalo, entre corchetes, al final de cada uno, las páginas de la edición de 2004 en la que se hallan.

 

Sobre hermetismo del ser mexicano:

 

El hermetismo es un recurso de nuestro recelo y desconfianza. Muestra que instintivamente consideramos peligroso al medio que nos rodea. Esta reacción se justifica si se piensa en lo que ha sido nuestra historia y en le carácter de la sociedad que hemos creado. La dureza y hostilidad del ambiente –y esa amenaza, escondida e indefinible, que siempre flota en el aire- nos obligan a cerrarnos al exterior, como esas plantas de la meseta que acumulan sus jugos tras una cáscara espinosa. [33]

 

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Si en la política y el arte el mexicano aspira a crear mundos cerrados, en la esfera de la relaciones cotidianas procura que imperen el pudor, el recato y la reserva ceremoniosa. El pudor, que nace de la vergüenza ante la desnudez propia o ajena, es un reflejo casi físico entre nosotros. Nada más alejado de esa actitud que el miedo al cuerpo, característico de la vida norteamericana. No nos da miedo ni vergüenza nuestro cuerpo; lo afrontamos con naturalidad y lo vivimos con cierta plenitud –a la inversa de lo que ocurre con los puritanos-. Para nosotros el cuerpo existe; da gravedad y límites a nuestro ser. [] El pudor, así, tiene un carácter defensivo, como la muralla china de la cortesía o las cercas de órganos y cactos que separan en el campo a los jacales de los campesinos. Y por esa la virtud que más estimamos en las mujeres es el recato, como en los hombres la reserva. Ellas también saben defender su intimidad. [38]

 

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Sobre simulación y disimulación:

 

Simular es inventar o, mejor, aparentar y así eludir nuestra condición. La disimulación exige mayor sutileza: el que disimula no representa, sino que quiere hacerse invisible, pasar inadvertido –sin renunciar a su ser-. El mexicano excede en el disimulo de sus pasiones y de sí mismo. Temeroso de la mirada ajena, se contrae, se reduce, se vuelve sombra y fantasma, eco. NO camina, se desliza; no propone, insinúa; no replica, rezonga; no se queja, sonría; hasta cuando canta –si no estalla y se abre el pecho- lo hace entre dientes y a media voz, disimulando su cantar. [] Quizá el disimulo nació durante la Colonia. Indios y mestizos tenían que cantar quedo, pues “entre dientes mal se oyen palabras de rebelión”. El mundo colonial ha desaparecido, pero no el temor, la desconfianza y el recelo. Y ahora no solamente disimulamos nuestra cólera sino nuestra ternura. Cuando pide disculpas, la gente del campo suele decir: “disimule usted, Señor”. Y disimulamos. Nos disimulamos con tal ahínco que casi no existimos. [46-47]

 

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Sobre la muerte :

 

La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida. El mexicano no solamente postula la intrascendencia del morir, sino la de vivir. Nuestras canciones, refranes, fiestas y reflexiones populares manifiestan de una manera inequívoca que la muerte no nos asusta por “la vida nos ha curado de espantos”. Morir es natural y hasta deseable; cuanto más pronto mejor. Nuestra indiferencia ante la muerte es la otra cara de nuestra indiferencia ante la vida. Matamos porque la vida, la nuestra y la ajena, carece de valor. Y es natural que así ocurra: vida y muerte son inseparables y cada vez que la primera pierde significación, la segunda se vuelve intranscendente. La muerte mexicana es el espejo de la vida de los mexicanos. Ante ambas el mexicano se cierra, las ignora. [63]

 

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La extrañeza que provoca nuestro hermetismo ha creado la leyenda del mexicano, ser insondable. Nuestro recelo provoca el ajeno. Si nuestra cortesía atrae, nuestra reserva hiela. Y las inesperadas violencias que nos desgarran, el esplendor convulso o solemne de nuestras fiestas, el culto a la muerte, acaban por desconcertar al extranjero. [] todos coinciden en hacerse de nosotros una imagen ambigua, caundo no contradictoria: no somos gente segura y nuestras respuestas como nuestros silencios son imprevisibles, inesperados. Traición y lealtad, crimen y amor, se agazapan en el fondo de nuestra mirada. Atraemos y repelemos. [72]

 

[]

 

A propósito de la Chingada, chingar y sus variaciones semánticas:

 

En nuestro lenguaje diario hay un grupo de palabras prohibidas [la Chingada es una de ellas], secretas, sin contenido claro, y a cuya mágica ambigüedad confiamos la expresión de las más brutales o sutiles de nuestras emociones y reacciones. Palabras malditas, que sólo pronunciamos en voz alta cuando no somos dueños de nosotros mismos. Confusamente reflejan nuestra intimidad: las explosiones de nuestra vitalidad las iluminan y las depresiones de nuestro ánimo las oscurecen. [81]

 

[]

 

¿Quién es la Chingada? Ante todo, es la Madre. No una madre de carne y hueso, sino una figura mítica. La Chingada es una de las representaciones mexicanas de la Maternidad, como la Llorona o la “sufrida madre mexicana” que festejamos el diez de mayo. La Chingada es la madre que ha sufrido, metafórica o realmente, la acción corrosiva e infamante implícita en el verbo que le da nombre. [83]

 

[]

 

En México los significados de la palabra [chingar] son innumerables. Es una voz mágica. Basta un cambio de tono, una inflexión apenas, para que el sentido varíe. [] Pero la pluralidad de significaciones no impide que la idea de agresión –en todos sus grados, desde el simple de incomodar, picar, zaherir, hasta el de violar, desgarrar y matar- se presente siempre como significado último. El verbo denota violencia, salir de sí mismo y penetrar por la fuerza en otro. Y también, herir, rasgar, violar –cuerpos, almas, objetos-, destruir. Cuando algo se rompe, decimos: “se chingó”. [84-85]

 

[]

 

Lo chingado es lo pasivo, lo inerte y abierto, por oposición a los que chinga, que es activo, agresivo y cerrado. El chingón es el macho, el que abre. La chingada, la hembra, la pasividad pura, inerme ante el exterior. La relación entre ambos es violenta, determinada por el poder cínico del primero y la impotencia de la otra. La idea de violación rige oscuramente todos los significados. La dialéctica de “lo cerrado” y “lo abierto” se cumple así con precisión casi feroz. [85]

 

[]

 

El poder mágico de la palabra se intensifica por su carácter prohibido. Nadie la dice en público. [] Al gritarla, rompemos un velo de pudor, de silencio o de hipocresía. Nos manifestamos tales como somos de verdad. [85]

 

[]

 

La Chingada es la Madre abierta, violada o burlada por la fuerza. El “hijo de la Chingada” es el engendro de la violación, del rapto o de la burla. Si se compara esta expresión con la española, “hijo de puta”, se advierte inmediatamente la diferencia. Para el español la deshonra consiste en ser hijo de una mujer que voluntariamente se entrega, una prostituta; para el mexicano, es ser fruto de una violación. [87-88]

 

Sobre Marina, la Malinche:

 

El símbolo de la entrega es la Malinche, la amante de Cortés. Es verdad que ella se da voluntariamente al conquistador, pero éste, apenas deja de serle útil, la olvida. Doña Marina se ha convertido en una figura que representa a las indias, fascinadas, violadas o seducidas por los españoles. Y del mismo modo que el niño no perdona a su madre que lo abandone para ir en busca de su padre, el pueblo mexicano no perdona su traición a la Malinche. Ella encarna lo abierto, lo chingado, frente a nuestros indios, estoicos, impasibles y cerrados. [94]

 

[]

 

[] tampoco es de extrañar la maldición que pesa contra la Malinche. De ahí el éxito del adjetivo despectivo “malinchista”, recientemente puesto en circulación por los periódicos para denunciar a todos los contagiados por tendencias extranjerizantes. Los malinchistas son los partidarios de que México se abra al exterior: los verdaderos hijos de la Malinche, que es la Chingada en persona. [95]

 

Sobre revolución mexicana:

 

La Revolución mexicana es un hecho que irrumpe en nuestra historia como una verdadera revelación de nuestro ser. [148]

 

[]

 

Gracias a la Revolución el mexicano quiere reconciliarse con su historia y con su origen. [160]

 

La revolución fue un descubrimiento de nosotros mismos y un regreso a los orígenes, primero; luego una búsqueda y una tentativa de síntesis, abortada varias veces; incapaz de asimilar nuestra tradición, y ofrecernos un nuevo proyecto salvador, finalmente fue un compromiso. Ni la Revolución ha sido capaz de articular toda su salvadora explosión en una visión del mundo, ni la “inteligencia” mexicana ha resuelto ese conflicto entre la insuficiencia de nuestra tradición y nuestra exigencia de universalidad. [181]

 

En 1947, Daniel Cosío Villegas (1898-1976), figura importante en el campo intelectual mexicano, es uno de los primeros ensayistas de la primera mitad del siglo xx en hacer un diagnóstico despiadado y pesimista de la revolución mexicana, en su ensayo: “La crisis de México”, publicado en la revista mexicana Cuadernos Americanos[Cosío Villegas, 1947]. Según él, la revolución mexicana no pudo alcanzar todas las metas que se había fijado inicialmente y, por ende, se estaba agotando. La primera meta fue derrocar al régimen porfirista, la segunda, llevar a cabo la reforma agraria y crear un movimiento obrero, y la tercera, en clave nacionalista, exaltar lo mexicano y recelar lo extranjero [1947, 30]. El autor afirma: “todos los hombres de la Revolución Mexicana, sin exceptuar a ninguno, han resultado inferiores a las exigencias de ella” [1947, 33]; consiguieron destruir gobiernos, haciendas, instituciones porfirianas, pero no consiguieron crear un sistema duradero de progreso socio-político. Reproduzco a continuación unos extractos significativos, precisando entre corchetes la página, de la edición de 1947, donde se hallan. 

 

[] todos los revolucionarios fueron inferiores a la obra que la Revolución necesitaba hacer: Madero destruyó el porfirismo, pero no creó la democracia en México; Calles y Cárdenas acabaron con el latifundio, pero no crearon la nueva agricultura mexicana. ¿O será que el instinto basta para destruir, pero no para crear? A los hombres de la Revolución puede juzgárseles ya con certeza, afirmando que fueron magníficos destructores, pero que nada de lo que crearon para sustituir a lo destruido ha resultado indiscutiblemente mejor. No se quiere decir, por supuesto, que la Revolución no haya creado nada, absolutamente nada: durante ella han nacido instituciones nuevas, una importante red de carreteras, obras de riego impresionantes, millares de escuelas y buen número de servicios públicos; pero ninguna de esas cosas, a despecho de su importancia, ha logrado transformar tangiblemente al país, haciéndolo más feliz. [34]

 

La Revolución Mexicana fue en realidad el alzamiento de una clase pobre y numerosa contra una clase rica y reducida. Y como la riqueza del país era agrícola, se enderezó por fuerza contra los grandes terratenientes; por eso, también, la Reforma Agraria tomó en buena medida la forma simplista de una mera división o repartimiento de la riqueza grande de los pocos entre la pobreza de los muchos. [38]

 

El movimiento obrero llegó pronto a ser más sólido y fuerte que el agrarista. Y algunos de los gobernantes mexicanos hicieron ensayos “socialistas” en el campo obrero, no intentados con la misma amplitud en el agrícola. [41]

 

[] una general corrupción administrativa, ostentosa y agraviante, cobijada siempre bajo un manto de impunidad al qué sólo puede aspirar la más acrisolada virtud, ha dado al traste con todo el programa de la Revolución, con sus esfuerzos y con sus conquistas, al grado de que para el país ya importa poco saber cuál fue el programa inicial, qué esfuerzo se hicieron para lograrlo y si se consiguieron algunos resultados. [44]

 

De ahí la sangrienta paradoja de que un gobierno que hacía ondear la bandera reivindicadora de un pueblo pobre, fuera el que creara, por la prevaricación, por el robo y el peculado, una nueva burguesía, alta y pequeña, que acabaría por arrastrar a la Revolución y al país, una vez más, por el precipicio de la desigualdad social y económica. [45]


lunes, 3 de octubre de 2022

BOOM apuntes

 factores que contribuyeron a la emergencia estético-ideológica de una nueva generación de escritorxs :

-el dominio ejercido por los Estados Unidos sobre América Latina, 


-el impacto de la Revolución Cubana de 1959 –vista como un arma potente de liberación del yugo imperialista-, 


-la incesante emigración desde el campo a la ciudad que dio lugar a la constitución de grandes zonas urbanísticas, las cuales adquirieron protagonismo en varias novelas, como La región más transparente de Carlos Fuentes, en la que se escenifica la vida caótica de la Ciudad de México [Ordiz 1987, 17-18].


Cinco premios Biblioteca Breve de Novela de la Editorial barcelonesa Seix Barral: 

-La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa, Perú (1962), 

-Los albañiles de Vicente Leñero, México (1963), 

-Tres Tristes Tigres de Guillermo Cabrera Infante, Cuba (1964), 

-Cambio de piel de Carlos Fuentes, México (1967), 

-País portátil de Adriano González León, Venezuela (1968).


GENEALOGÍA DE LA NUEVA NOVELA HISPANOAMERICANA


Leo Pollman [1989propone tres etapas para la gestación y el desarrollo de la nueva novela hispanoamericana: 

-1949-1959: primera etapa que corresponde a los pioneros.

-Década de 1960: segunda fase en que se da el auge de la novela hispanoamericana.

-Década de 1970: tercera y última etapa en la que los “clásicos” autores de la nueva novela van poniendo puntos finales y regresan a una forma más tradicional de armar sus novelas.


Precursores de la nueva novela hispanoamericana –el protoboom, como lo denomina Donoso-, 

-Alejo Carpentier (Cuba) con El reino de este mundo (1949) 

-Miguel Ángel Asturias (Guatemala) con Hombre de maíz (1949). 


Características de la novela magicorrealista:

-Descrédito de los preceptos realistas: la literatura se aleja de la preocupación mimética y deja de ser mero reflejo de una realidad lógicamente ordena e inteligible.

-Tendencia a centrar el relato en una subjetividad compleja o recurrir a estructuras que den cuenta de la multiplicidad de la realidad.

-Creación de espacios imaginarios (El Macondo de García Márquez, por ejemplo) contra los espacios realistas de la novela tradicional. 

-Subversión de las perspectivas cronológicas y ordenadas para privilegiar los ciclos, el tiempo en espiral, propios de los relatos míticos.

-Proliferación de instancias narradoras, múltiples y ambiguas, contra narradores omniscientes, únicos y unívocos.

-Recurso a una gama léxica refinada y culta.

-Creación de redes simbólicas, que pueden traducirse por el recurso a la hipérbole.

-Cuestionamiento de la narración y de la construcción diegética dentro de la misma trama narrativa. 

-Juego dialógico con lxs lectorxs.


Preguntas, no respuestas, dice Donoso [2007, 51]


Ir más allá de lo real, en una especie de realismo transobjetivo (Pollman 1989, 79): un realismo metafísico capaz de alcanzar el nivel de los mitos.


Carmen Balcells de la editorial barcelonesa Seix Barral tuvo un protagonismo preponderante.


Donoso se pregunta, en su Historia personal del boom (1972): 


¿Cuánto duró el boom? ¿O dura todavía? ¿Comenzó con la aparición de Los pasos perdidos [1953] y Pedro Páramo[1955], digamos, por así darle su mayor amplitud, y sigue hasta ahora? ¿O comenzó con Mundo Nuevo [1966] y terminó con la fundación de Libre [1971]? ¿ O comenzará allá en 1962, con el Congreso de Intelectuales de Concepción y su airada protesta por el desconocimiento mutuo de las literaturas de los países latinoamericanas, y pareciera que esta protesta surtió tanto efecto que ahora toda novela latinoamericana pertenece y pertenecerá al boom que se irá prolongando; más y más  populoso, hasta el fin de los tiempos? [2007, 125]


Dos acontecimientos fundacionales: la atribución en 1962 del premio Biblioteca Breve al joven escritor peruano Mario Vargas Llosa –tenía 26 años- por La ciudad y los perros y, según Donoso [2007, 45], el Congreso de Intelectuales de la Universidad de Concepción, Chile, organizado ese mismo año por el poeta chileno Gonzalo Rojas.


Augusto Roa Bastos, Guillermo Cabrera Infante, Manuel Puig, Salvador Garmendia, David Viñas, José Emilio Pacheco, Mario Benedetti, Vicente Leñero, Rosario Castellanos, Gabriel García Márquez, Jorge Edwards, Augusto Monterroso, Jorge Ibargüengoitia, Elena Garro, etc. 


Tanto Donoso, en su Historia Personal del boom, como Fuentes en La nueva novela hispanoamericana, citan a lxs autorxs que les abrieron pistas de reflexión para la construcción de sus novelas. Se pueden mencionar a Susan Sontag, James Baldwin, William Faulkner, John Dos Passos, Aldoux Huxley, James Joyce, Fernando Arrabal, Lukács, Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Günter Grass, Alberto Moravia, Lampedusa, Kerouac, Miller, Capote, Levis-Strauss, Gombrowicz, entre muchxs otrxs.


Agustín Yáñez, Al filo del agua (1947), y la de Juan Rulfo, Pedro páramo (1955)


Dice Fuentes [1974, 34]:

 

A partir de la certeza de esta universalidad del lenguaje, podemos hablar con rigor de la contemporaneidad del escritor latinoamericano, quien súbitamente es parte de un presente cultural común: desde este nuevo centro sin centro –semejante a la “espantosa esfera” de Pascal, cuyo centro está en todas partes y en ninguna parte- nuestros escritores pueden dirigir sus preguntas no sólo al presente latinoamericano sino también a un futuro que, cada vez más, también será común al nivel de la cultura y de la condición espiritual de todos los hombres.



Según Pollman, Yo el supremo (1974), novela del paraguayo Augusto Roa Bastos, sobre la figura del dictador José Gaspar Rodríguez de Francia (1816-1840) sería un punto final de la nueva novela hispanoamericana, “una especie de cierre grandioso con una reflexión terminal sobre los presupuestos del mito ejemplificado [el dictador] en el mito más obvio de la América Latina ‘independiente’” [1989, 90]


NOVELAS DEL PROTOBOOM Y DEL BOOM

 

1947:

Al filo del agua, Agustín Yáñez, México.

1949:

Hombre de maíz, Miguel Ángel Asturias, Guatemala.

El reino de este mundo, Alejo Carpentier, Cuba.

1950:

La vida breve, Juan Carlos Onetti, Uruguay.

1955:

Pedro Páramo, Juan Rulfo, México.

1957:

Coronación, José Donoso, Chile.

1958:

La región más transparente, Carlos Fuentes, México.

1960:

La tregua, Mario Benedetti, Uruguay.

1961:

Sobre héroes y tumbas, Ernesto Sábato, Argentina.

El astillero, Juan Carlos Onetti.

1962:

El siglo de las luces, Alejo Carpentier, Cuba.

La ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa, Perú.

La muerte de Artemio Cruz, Carlos Fuentes, México.

1963:

Rayuela, Julio Cortázar, Argentina.

La ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa, Perú, Premio Biblioteca Breve en 1962.

Los recuerdos del porvenir, Elena Garro, México.

1964:

Los albañiles, Vicente Leñero, México, Premio Biblioteca Breve en 1963.

1966:

Paradiso, José Lezama Lima, Cuba.

El lugar sin límites, José Donoso, Chile.

1967:

Cien años de soledad, Gabriel García Márquez, Colombia.

Tres tristes tigres, Guillermo Cabrera Infante, Cuba, Premio Biblioteca Breve en 1964.

Cambio de piel, Carlos Fuentes, México, Premio Biblioteca Breve en 1967.

Morirás lejos, José Emilio Pacheco, México.

1968 :

La traición de Rita Hayworth, Manuel Puig, Argentina.

1970 :

El obsceno pájaro de la noche, José Donoso, Chile.

1972 :

Cobra, Severo Sarduy, Cuba.

1974 :

Yo el supremo, Augusto Roa Bastos, Paraguay.





Estructura narrativa en MAC

  Estructura narrativa en   MAC   La paginación es la de la edición Cátedra, 406, 2010.    Sec. YO (N° de pag.) TÚ (N° de pag.) ÉL  [ Edad ]...