Uso del lenguaje cinematográfico en MAC.
Se puede dividir en tres categorías:
- La referencia directa o indirecta a ciertas escenas de películas.
- La elección de ciertos planos y movimientos de ‘cámara’.
- El montaje de los diferentes planos y secuencias.
Diferencias:
| Similitudes: |
- Representación de objetos, personas, paisajes: El cine tiene la capacidad de presentar los objetos, las personas y los paisajes con un conjunto de detalles que se pueden ver simultáneamente, como en la realidad. Hay, pues, isomorfismo entre el referente y su representación cinematográfica. El texto, al contrario, para representar detalladamente o en su conjunto al referente, ha de proceder a una jerarquización de los diferentes elementos que lo componen. Sólo tendremos una imagen global del objeto, de la persona o del paisaje, al cabo de la lectura. No hay isomorfismo entre el referente y su representación textual ya que la descripción está condenada a temporalizar aquel referente que la imagen presenta de manera simultánea.
| - Representación de las acciones: Tanto el cine como el texto presentan las acciones de una escena en su temporalidad cronológica. Hay isomorfismo entre el referente y sus puestas en discurso literaria y cinematográfica.
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- Representación de sensaciones: Hay sensaciones descritas por el texto que difícilmente se pueden representar en una secuencia fílmica. A modo de ejemplo, ¿cómo representar visualmente la primera secuencia de MAC, trama de “YO”, cuando el protagonista describe elementos que se hallan cubiertos por la sábana o por la piel: “Me despierta el contacto de ese objeto frío con el miembro. No sabía que a veces se puede orinar involuntariamente.”; “[…] quedé boca abajo sobre el lecho, con mis brazos colgando: un hormigueo por las venas de la muñeca” [p. 115].
| - Comentarios: El cine y la novela recurren al texto para comentar (una acción, un estado de ánimo, una impresión, etc.). El cine lo hace ‘oralmente’ a través de la voz en off o de las réplicas de los personajes –ya casi no hay intertítulos en las películas, pero sí presencia de textos (rótulos de almacenes, inserción de cartas, etc.).
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Varias similitudes entre la trayectoria de Artemio Cruz y la de Charles Kane:
ambos mueren a los 70 años, aislados en su enorme mansión; fueron separados del núcleo familiar rural –su edén- desde niños y conocieron posteriormente un fulgurante ascenso social –tanto Artemio como Charles fueron pudientes propietarios de periódicos. Estructuralmente, también la película parte de una primera escena en la que asistimos a la muerte de Charles Kane y va remontando el tiempo retrospectivamente.
Secuencia 1, trama de “YO”, pp. 115-118
El cuerpo de Cruz se va desvelando poco a poco a través de una serie de planos enteros y primerísimos planos (o close-up) como en los dos ejemplos siguientes:
1) Porque apenas clareaba cuando alargué la mano [primer plano] y arrojé –también sin quererlo- el teléfono [primerísimo Plano] al piso y quedé boca abajo sobre el lecho [plano entero], con mis brazos colgando. [p. 115]
2) abro el ojo [primerísimo Plano] derecho y lo veo reflejado en las incrustaciones de vidrio [idem en plano subjetivo] de una bolsa de mujer. Soy esto. Soy esto. Soy este viejo con las facciones partidas por los cuadros desiguales del vidrio. […] Soy este ojo abultado y verde entre los párpados. Párpados. Párpados[idem]. […] Soy esta nariz. Esta nariz [idem]. Quebrada. De anchas ventanas. Soy estos pómulos. Pómulos. Donde nace la barba cana. Nace. Mueca. Mueca [idem].
Secuencia 1, trama de “ÉL”, “(1941: Julio 6)”, pp. 124-134
las escenas simultáneas se presentan mediante el montaje cruzado o en paralelo (cross cut) que se consigue a través de cortes directos de un plano de la primera secuencia a otro de la segunda: pp. 125-128: ellas; p. 128: él; pp. 128-130: ellas; pp. 130-131: él; p. 132: ellas; pp. 132-133: él; p. 134: ellas.
ÉL pasó en el automóvil rumbo a la oficina [exterior, plano de conjunto] . […] casualmente levantó los ojos[plano de conjunto o primer plano] y las vio entrar a la tienda [plano subjetivo, plano de conjunto]. Las miró [plano subjetivo] y guiñó los ojos [plano de conjunto o primer plano] y entonces el auto arrancó y él continuó leyendo las noticias [plano de conjunto o plano medio] […] el chófer sudaba bajo la resolana y no podía prender la radio para distraerse y él pensó que no había hecho mal en asociarse con los cafetaleros colombianos cuando empezó la guerra en África y ellas entraron a la tienda [plano de conjunto] y la empleada les pidió [interior tienda, plano de conjunto] que por favor tomaran asiento […] la empleada caminó en silencio sobre las alfombras hasta el cuarto del fondo [travelling de acompañamiento] donde la patrona rotulaba invitaciones apoyada sobre la mesa de cuero verde [plano de conjunto]; dejó caer los anteojos que colgaban de una cadena de plata [plano medio corto] cuando la empleada entró […] [p. 125]
Se repartieron los paquetes y caminaron hacia Bellas Artes [plano de conjunto con travelling de acompañamiento], donde el chófer había quedado en esperarlas; seguían caminando con las cabezas bajas, dirigidas hacia los aparadores como antenas [plano de conjunto con travelling de acompañamiento] y súbitamente la madre tomó temblando el brazo de la hija y dejó caer un paquete, porque enfrente de ellas, junto a ellas, dos perros gruñían con una cólera helada [plano subjetivo, plano de conjunto] , se separaban, gruñían, se mordían los cuellos [primer plano, plano subjetivo] hasta hacerlos sangrar, corrían al asfalto [plano de conjunto], volvían a trenzarse con mordiscos afilados y gruñidos: dos perros callejeros, tiñosos, babeantes, un macho y una hembra. [p. 134]
Secuencia 8, trama de “ÉL”, “(1934: Agosto 12)”, pp. 305-315
Texto de MAC:
Alargó las piernas y se arrellanó en la butaca de terciopelo; rozó el terciopelo con la mano libre y olió la fragancia de unos crisantemos acomodados dentro de un jarrón de cristal, en la mesa, a sus espaldas.[subrayado mío, p. 305]
Texto del cuento Continuidad de los parques :
Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. [Subrayado mío]
[sonido diegético: Concerti Grossi, opus 6, que asegura la continuidad cinematográfica –o raccord de sonido]
Regresó a la butaca. Volvió a tomar el álbum, lo colocó sobre las rodillas. Werke von Georg Friedrich Händel[plano recurso: primer plano a la portada del álbum que está mirando el protagonista]. Escucharon los dos conciertos en esa sala excesivamente calentada [Raccord sonido, corte con inserto, plano recurso a la sala de concierto donde Artemio y Laura se conocieron] y por casualidad les tocó quedar sentados juntos, escuchar –ella- que él hablaba español y comentaba con su amigo que había demasiada calefacción en la sala. Él le pidió en inglés el programa y ella sonrió y le dijo, en español, que con mucho gusto. Los dos sonrieron. Concerti Grossi, opus 6 [Plano recurso al programa].
[…]
-Lista.
Miró [primer o primerísimo plano] sobre el hombro y la vio [plano subjetivo] salir de la recámara [después del inserto de los planos de la sala de concierto, recordada por Artemio Cruz, se vuelve al plano inicial, que constituye la trama principal], prendiéndose los aretes a los lóbulos […] [pp. 306-307].
La secuencia multiplica el recurso al corte con inserto, a veces sin ninguna transición explícita, como en el siguiente ejemplo:
[En la sala del apartamento mexicano, trama principal]
-¿Quieres oír más música, no nos vamos?
-No. Terminemos el vaso y salimos.
Se detuvieron frente a ese cuadro [Corte con inserto, sin transición] y ella dijo que le gustaba mucho y siempre venía a verlo porque esos trenes detenidos, ese humo azul y ocre del fondo, esas figuras borradas, apenas insinuadas, ese techo horrible, de fierro y vidrios opacos [serie de planos detalle textuales que se pueden traducir cinematográficamente por un primer plano al cuadro o por un barrido por los diferentes elementos descritos], de la terminal de Saint-Lazare pintada por Monet le gustaban mucho […][subrayado mío, p. 308].
Secuencia 4, Trama de “ÉL”, “(1924: Junio 3)”, p. 210
[Catalina y Artemio van pasando en calesa por la muchedumbre de peregrinos y peregrinas]
[Primera parte del relato, con ritmo lento]:
El lento avance de los peregrinos [plano de conjunto] los detuvo: niños vestidos con túnicas blancas de filetes dorados, a veces con halos de papel plateado y alambre temblando sobre las cabezas negras, tomados de las manos de las mujeres enrebozadas, pómulos rojos y miradas de vidrio [primer plano], que se santiguaban y murmuraban las letanías antiguas […] [p. 208]
El ritmo lento está expresado a través de las descripciones largas de los peregrinos. Para acelerar el ritmo, la descripción dejará de lado los detalles prosopográficos y se centrará en las acciones que se multiplican.
[Segunda parte del relato con ritmo acelerado]:
Las manos se alargaron hacia ella [plano medio, posiblemente en picado]: primero el miembro calloso de un indio viejo y encanecido [plano medio], en seguida los brazos, desnudos bajo el reboso, de las mujeres[plano de conjunto con una serie de cortes sobre la acción]; un murmullo quedo de admiración y cariño, un ansia de tocarla, unas sílabas aflautadas: “Mamita, mamita”. La calesa se detuvo [plano de conjunto] y él saltó, empuñando el fuete sobre las cabezas oscuras [plano de conjunto, con corte sobre la acción], gritando que abrieran paso: alto, vestido de negro, con el sombrero galoneado metido hasta las cejas…[plano entero o americano]
“… Dios, ¿por qué me ha puesto en este compromiso?...”
Ella tomó las riendas [plano de conjunto o plano medio largo], dirigió violentamente al caballo hacia la derecha [travelling de acompañamiento con corte sobre la acción], arrojando al suelo los peregrinos [plano de conjunto en picado, con corte sobre la acción], hasta que el caballo relinchó [plano de conjunto o plano entero], levantó las patas delanteras [primer plano], rompió las vasijas de barro[primer plano con corte sobre la acción], los huacales con gallinas que cacarearon, revolotearon, golpeó las cabezas de los indios caídos por tierra, giró en redondo, sudoroso y brillante, con los nervios del cuello estirados y los ojos bulbosos [cortes sobre la acción e inserción de planos de recurso]: ella sintió sobre su cuerpo [corte y cambio de plano, plano de conjunto] todos los sudores y las llagas, la gritería sorda, los bichos, el ascenso del tufo de pulque; chicoteó, levantada, equilibrada por al gravedad del vientre, las riendas sobre el lomo del animal. La multitud abrió paso [plano de conjunto, posiblemente en picado, desde la calesa], con pequeños chillidos de inocencia y asombro, brazos levantados, cuerpos arrojados hacia la muralla de maguey y ella corrió de regreso [plano de conjunto con travelling]. [p. 210]
Secuencia 5, Trama de “ÉL”, “ (1927: Noviembre 23), p. 226
Entonces el otro, que hasta ese momento había permanecido muy, muy calmado, sacó violentamente la pistola del cinturón y la colocó con un golpe sobre la mesa [plano de conjunto, campo]: él [contracampo]escuchó [sonido diegético] la reverberación de los vasos y las botellas [plano de recurso] y alargó la mano[primer plano o plano medio] pero el otro [campo] ya sonreía, antes de qué él [contracampo] pudiera darle un nombre a la sensación física que el gesto abrupto, el golpe y su efecto sobre esos vasos de cristal azul, esas botellas blancas [plano recurso, plano subjetivo], despertó en la boca de su estómago. Pero el otro sonrió [campo] y un automóvil pasó velozmente por el callejón, entre rechiflas y mentadas de madre[sonido diegético] y los faros iluminaron [efecto de iluminación que recuerda el cine policial estadounidense] la cabeza redonda del otro [juego de luz y sombras en el cuarto que parece estar casi a oscuras. Recurso frecuente en el cine de Orson Welles]. El otro hizo girar la cámara del revólver[primer plano] y le indicó que sólo había dos balas, giró de nuevo, ajustó el gatillo y se colocó la boca del arma junto a la sien [efecto de primerísimo plano]. Él trató de desviar la mirada, sólo que ese cuartito no ofrecía un punto fijo para la atención [empieza aquí un efecto de panorámica, en plano subjetivo]: las paredes desnudas, pintadas de añil y el piso de tezontle parejo y las mesas, las dos sillas, los dos hombres. El otro esperó hasta que los ojos verdes dejaran de circular [efecto de panorámica] por el cuarto y regresara al puño, al revólver y a la sien. Sonreía, pero sudaba, y él también. Trató de distinguir en silencio el tictac del reloj guardado en la bolsa derecha del chaleco. Quizás latía menos que su corazón; daba lo mismo porque la detonación de la pistola ya estaba en sus oídos [efecto de plano recurso que anticipa el disparo], desde antes, y al mismo tiempo el silencio dominaba todos los demás ruidos, incluso el posible –todavía no- de un revólver. El otro esperó [campo]. Él lo vio [contracampo]. El otro tiró del gatillo [primerísimo plano] y un clic seco y metálico se perdió en el silencio y afuera la noche seguía idéntica [plano recurso], sin luna. El otro permaneció con el arma apuntada contra la sien y empezó a sonreír, a reír a carcajadas: el cuerpo gordo temblaba desde adentro, como un flan, desde adentro porque no se movía por fuera. Así permanecieron varios segundo […] [p. 226]
Secuencia 6, trama de “ÉL”, “(1947: Septiembre 11)”, p. 248-249
Abrió los grifos de la regadera. Tomó la temperatura con la palma de la mano y sintió el chorro desigual sobre la nuca, mientras pasaba el jabón sobre el cuerpo magro, de costillas salientes, el estómago flácido y los músculos que aún conservaban cierta tirantez nerviosa, pero que ahora tendían a colgarse hacia adentro, de una manera que le parecía grotesca, si él no mantenía una vigilancia enérgica y postiza… y sólo cuando era observado, como estos días, por esas miradas impertinentes del hotel y la playa. [p. 249]
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